
Una nueva oleada de multas por riego en horario prohibido sorprende a propietarios de jardines privados. Miles de vecinos desconocen las restricciones que pueden costar hasta 3.000 euros.
La trampa que muchos ignoran
Las restricciones de riego en España se han endurecido sin que muchos propietarios lo sepan. En Cataluña, el riego de jardines privados está totalmente prohibido salvo supervivencia de árboles con goteo.
«Queda prohibido el uso de agua para el riego de jardines y zonas verdes de carácter público o privado», establece el Decreto-ley 1/2023 de la Generalitat. Las sanciones pueden alcanzar los 3.000 euros según el tamaño del jardín.
En Sevilla, solo se permite regar de 24:00 a 8:00 horas, con multas de 750 euros por incumplimiento. En Córdoba, las sanciones llegan hasta 900 euros.
«No sabía que estaba prohibido regar a esas horas»
José María Fernández, 58 años, jubilado de Sant Cugat del Vallès, recibió una multa de 750 euros por regar su huerto a las 15:00 horas de julio. «Pensaba que al ser mi jardín privado podía regar cuando quisiera. Llevaba 15 años regando mis tomates y lechugas por la tarde», explica indignado.
«La policía local me paró cuando estaba regando con la manguera. Me dijeron que estaba incumpliendo las restricciones de sequía y me pusieron la multa al momento», relata José María.
Su jardín de 80 metros cuadrados, donde cultiva verduras para autoconsumo, había sido su orgullo durante años. «Les dije que eran cuatro tomateras y un poco de lechuga, que no gastaba ni 50 litros. Pero me respondieron que la normativa no distingue entre tipos de plantas», añade resignado.
«Lo que más me molesta es que nadie nos informó de estos cambios. Ahora resulta que hay que regar de madrugada o no regar», concluye, quien ha tenido que instalar un sistema de goteo nocturno para evitar nuevas sanciones.
Cómo evitar la multa
Las medidas restrictivas se activan según el nivel de las reservas de agua. En Cataluña, la fase de excepcionalidad prohíbe totalmente el riego de césped, excepto en instalaciones deportivas federadas.
Durante esta fase, solo se permite el riego de supervivencia de árboles con sistemas de goteo o regadera. Las dotaciones máximas se reducen a 230 litros diarios por habitante en Barcelona.
La vigilancia corre a cargo de la policía local y agentes rurales, que pueden imponer sanciones inmediatas según las ordenanzas municipales.
Qué hacer para protegerte
Los propietarios deben verificar las restricciones específicas de su municipio, ya que varían entre localidades. En zonas sin prohibición total, el riego está limitado al horario nocturno de 24:00 a 8:00 horas.
Es fundamental instalar sistemas de goteo o utilizar regaderas en lugar de mangueras. Muchos ayuntamientos permiten el uso de agua de lluvia recogida sin restricciones horarias.
Los vecinos pueden consultar el estado de emergencia en las páginas municipales o de la Agencia Catalana del Agua. También es recomendable solicitar información en el ayuntamiento antes de cualquier riego.
La nueva realidad
Las restricciones han obligado a muchos propietarios a replantearse el mantenimiento de sus espacios verdes. La instalación de césped artificial se ha disparado como alternativa para evitar multas.
Según los expertos, estas medidas formarán parte de la «nueva normalidad» debido al cambio climático. Las sequías serán más frecuentes, obligando a adaptar permanentemente los hábitos domésticos.
Los viveros reportan mayor demanda de plantas resistentes a la sequía y sistemas de riego eficiente. La concienciación sobre el uso responsable del agua se ha convertido en prioridad ciudadana.
Las restricciones actuales han demostrado que el riego doméstico ya no es libre de regulación. Los propietarios deben mantenerse informados para evitar multas millonarias por desconocimiento de unas reglas que cambian según la situación hídrica del territorio.





