Los concejales del tripartito el día de la formación del Gobierno en 2019.

El tripartito de Coslada, el Gobierno formado por PSOE, Podemos y Más Madrid, aprobó la semana pasada los Presupuestos Municipales 2021. Lo hizo gracias a los votos a favor de la oposición y los votos en contra de concejales del propio Gobierno.

Lo nunca visto, no ya en un pleno municipal, sino en la historia de la política, ha generado un aluvión de notas y contranotas de prensa, reproches, acusaciones y hasta una destitución.

Se posicionaron a favor de los presupuestos los concejales del PSOE, dos ediles de Podemos (Julio Huete y Santiago De Miguel) y dos de Ciudadanos, los dos que todavía mantiene después de que tres de sus concejales abandonaran el partido y quedaran como no adscritos.

Votaron en contra estos tres concejales no adscritos y dos de los miembros del Gobierno: Las concejalas de Podemos, Virgina Robles (concejala de Deportes) y Rosa María Martínez (concejala de Salud). Los concejales del Partido Popular y VOX se abstuvieron.

Según los datos aportados por el PSOE de Coslada, la elaboración de los presupuestos ha llevado 8 meses y 11 borradores. Para el principal partido del Gobierno las cuentas para 2021 son “fruto del consenso”.

Pero lo cierto es que el día de su votación en pleno telemático se puso de manifiesto, por un lado, la falta de entendimiento del tripartito, y por otro, la falta de entendimiento de Podemos.

Según el partido morado, su portavoz municipal, el concejal de Política Medio Ambiental, Julio Huete, habría votado en la Comisión de Hacienda de los Presupuestos, previa a la votación en el pleno, en contra de lo pactado en el seno de su partido. Esto ha conducido a la formación a llevar el caso a la Asamblea y votar su destitución como portavoz del grupo.

Según ha explicado en nota de prensa, Podemos cree que los presupuestos han sido elaborados de forma “unilateral” entre el PSOE, Huete, De Miguel y Ciudadanos. El partido naranja, insinúa Podemos, habría votado a favor de los presupuestos a cambio de “una privatización con cuantías millonarias”.

El voto en contra de las dos concejalas de Podemos, con Robles como nueva portavoz municipal del grupo, viene motivado por tratarse de unas cuentas “continuistas” donde no quedan plasmados los acuerdos tomados por el tripartito. Se trata de “unos presupuestos sin futuro, sin participación ciudadana, que no serán ejecutados y que provocarán un remanente sin dar soluciones a las necesidades actuales”.

Aunque tales afirmaciones son más propias de la oposicón, en realidad surgen de miembros del propio Gobierno. Los acuerdos que aduce Podemos son la creación de un Centro de Atención Temprana, más pisos para vida independiente [sic], el Foro de la Diversidad o compromisos sobre accesibilidad universal, que habrían quedado fuera de las cuentas.

Los presupuestos tampoco aportan solución, según Podemos, a la escuela Charlie Rivell, pues no contemplan nueva construcción y si una inversión de 90.000 euros en reformas del actual edificio que “luego no sabemos para qué servirán”, se preguntan.

Las críticas de parte del Gobierno a sus propios presupuestos inciden en que no establecen una actualización del Plan General de Ordenación Urbana, ni del Plan de Movilidad Sostenible ni de cómo realizar el esfuerzo presupuestario para optar a los fondos europeos. “Con el tiempo veremos quién tiene un proyecto personalista y quiere mantener su sillón a toda costa”, finaliza el escrito de Podemos.

Para el PSOE estos proyectos citados por Podemos “nunca han estado sobre la mesa” y consideran una “tomadura de pelo” el posicionamiento de las dos concejalas moradas.

¿Y qué dicen los presupuestos?
Los votos a favor de la oposición y en contra del Gobierno, las contranotas, las acusaciones, las destituciones… no han hecho más que enturbiar más, si cabe, la tradicional opacidad con la que el Gobierno y el Ayuntamiento tratan el tema cardinal de los presupuestos, es decir, en qué se gastará el dinero de los vecinos.

De hecho, en Coslada no se presentan los presupestos desde hace cinco años, cuando en 2016 el alcalde Ángel Viveros los denóminó los “presupuestos del consenso”. Está politica ocultista impide saber cuánto y a qué se va a destinar el dinero de los cosladeños, lo que a todas luces supone una grave falta de transparencia.

Como muestra, los datos aportados por el Ayuntamiento el 23 de julio en cuanto a los Presupuestos de 2021, –lo normal es aprobarlos a principios de año–, explican los gastos municipales a través de distintos capítulos, sin indicar en qué consiste cada uno de ellos.

En el Capítulo 1 se van a gastar 36 millones de euros; 26 millones en el Capítulo 2; 500.000 euros en el Capítulo 3; 4,1 millones en el Capítulo 4; y 343.000 euros en el 5. Todo esto en cuanto a “gastos corrientes”.

En cuanto a “gastos financieros”: Serán  1.136.634 euros en el Capítulo 6; cero euros en el Capítulo 7; 110.000 euros en el Capítulo 8; y 1.362.000 euros en el Capítulo 9.

Pero, ¿en qué consisten los capítulos? Según la investigación de El Comarcal, el Capítulo 1 se refiere a Gastos de personal. Más de la mitad de los presupuestos, que ascienden a 70,48 millones, se destina a los sueldos de los trabajadores del Ayuntamiento, 600.000 euros más que el año pasado. El Capítulo 2 son Gastos corrientes en bienes y servicios, (26,7 millones, uno más que el año pasado). Capítulo 3, Gastos financieros, 500.000 euros. Capítulos 4, Transferencias corrientes, 4,1 millones; Capítulo 5, Fondo de contingencia: 343.000 euros, nueve mil euros más que en las cuentas del año pasado.

Imposible conocer cuánto dinero se destina a la limpieza de la red viaria, a la reforma de parques y jardines, al deporte local y no digamos ya a Cultura.

De esta forma, el contribuyente, los vecinos, ha de conformarse con vagas explicaciones para saber a dónde se destina su dinero. Con expresiones tales como a “la mejora de la calidad de vida y el bienestar de las cosladeñas y cosladeños”, “el acento social ilumina todas las cuentas para este ejercicio”, “se han impulsado ambiciosos [sic] iniciativas de humanización a través de planes de asfaltado y rehabilitación de acerado en diversos barrios y calles”, “la adquisición de diversos elementos de transporte ecológico para la mejora de determinados servicios públicos”.

¿Qué opina el principal partido de la oposición?
Para el Partido Popular lo ocurrido en los presupuestos pone de manifiesto “falta de rumbo que el alcalde Ángel Viveros tiene en la gestión de la ciudad” y “la falta de liderazgo y pérdida de confianza de sus propios integrantes de Gobierno”. Los populares de Coslada coinciden con Podemos en el continuismo de los presupuestos de este año, “sin grandes cambios en las partidas económicas, y que poco o nada tienen que ver con las necesidades de la ciudad”.

Los populares recuerdan que de los 20 millones que habia previstos para inversiones en 2020 solo se han ejecutado 1,9 millones. Según explican en su comunicado, gran parte de las inversiones se encuentran vinculadas a la venta de patrimonio, concretamente en la venta de suelo, como las plazas de aparcamiento que el ayuntamiento tiene en propiedad y que llevan sin venderse más de una década.

Entre las inversiones que no se han llevado a cabo se encuentran partidas tan importantes como las destinadas a las labores de mantenimiento y reparación de la vía pública, las obras de mejora de instalaciones en edificios de educación y cultura, así como los más de 1,7 millones de euros destinados a deportes.

ACTUALIZACIÓN 27 de julio:

Viveros destituye a las concejalas de Deportes y Salud por no apoyarle en los presupuestos

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