Dr. Sara Redondo, Premio MIR Hematología Comunidad de Madrid
Redondo en las puertas del Hospital del Henares.

La doctora Sara Redondo habla de forma transparente. Con un tono dulce, casi maternal, nos cuenta el esfuerzo de más de una década que ha llevado a cabo para estar donde está. Tiene solo 30 años. “No tengo experiencia”, dice. Pero esta joven hematóloga del Hospital del Henares lleva once años de estudio a sus espaldas, cuatro de ellos como médico residente en el Gregorio Marañón. Ahora acaban de darle el Premio a la Excelencia MIR que otorga cada año la Asociación Madrileña de Hematología y Hemoterapia en reconocimiento a la excelencia entre los hematólogos más jóvenes de la Comunidad de Madrid.

No habrá sido fácil recibir un premio de este tipo…
El examen MIR dura cinco horas y se presentan unos 20.000 médicos de toda España. Salen al año alrededor de 6.000 plazas. Yo pude elegir lo que quería, que era hematología. El Gregorio Marañón era un centro de primer nivel en el que se ven todo tipo de patologías. Es un hospital puntero en trasplante de médula ósea. Y con una amplia gama de investigación y la posibilidad de hacer un montón de ensayos clínicos o publicaciones. También me permitió obtener una beca en Houston. El hecho de que sea un hospital grande me ha dado la posibilidad de aprender mucho.

“Aquí hay oncohematología y otros hospitales no disponen de ella”

¿Y cómo acabó en el Hospital del Henares?
Cuando acabas la residencia es muy difícil. Sales al mundo laboral con casi 30 años y no sabes lo que es hacer una entrevista o cómo hacer un currículum… Salimos 18 hematólogos en la Comunidad de Madrid. Las ofertas laborales son escasas. Optamos a sustituir bajas maternales o vacaciones de verano. Porque sí que es verdad que hay una precariedad laboral. Me fui a Ciudad Real a trabajar porque en Madrid no tuve ningún tipo de oportunidad. En enero salió una oferta laboral en el Henares. El doctor Del Campo me dio una oportunidad. Porque siempre que vas a hacer una entrevistas pues sí, tienes un amplio currículum, pero eres muy joven y no tienes experiencia. A él eso no le importó. Confió en todo lo que yo había trabajado y publicado…y mis ganas, porque yo soy muy proactiva siempre… de seguir estudiando, haciendo cosas… Soy una persona que siempre quiero seguir aprendiendo. Tengo ansia de aprendizaje. Y él confió en mis ganas de aprender y lo que yo le podía aportar al servicio.

¿Conocía Coslada o San Fernando?
Sí porque tengo familiares que viven cerca de aquí. El hospital nunca lo había visitado pero tiene una amplia patología a nivel hematológico.

¿Es que no tenemos bien la sangre los vecinos del Corredor?
No, es que aunque sea un hospital pequeño si que hay una amplia patología. Hay gente joven con muchas ganas y creo que podemos optar a tener quimioterapia. En otros hospitales comarcales no hay otra opción porque la gente igual no se atreve o lo derivan. Aquí esa patología la estudian, se la quedan y la llevan a cabo.

Además, en el Hospital del Henares diagnostico y trato pacientes, y en otros muchos sitios no te dan esa oportunidad. Aquí si hay oncohematología y muchos hospitales no disponen de ella.

La estadística a nivel hematológico en el Corredor del Henares es similar a la de otros sitios.

¿Los aviones entonces no están influyendo?
[Ríe] No, no. Todo normal.

¿Cómo recibió el reconocimiento?
Es un premio anual de la Sociedad de Hematología de Madrid. Se puntúan los currículums sin el nombre del candidato y las puntuaciones conseguidas a lo largo de la residencia…. No me lo creía. Muchas veces piensas ¿cómo me lo van a dar a mí? Yo hago esto porque me gusta, no por recibir un premio.

“Es importante donar sangre para luchar contra la enfermedad.”

¿Cómo era su vida de estudiante?
Desde que tenía tres años tenía claro que quería ser médico. Y jugaba con mis muñecos a ser médico. Desde que aprendí a leer siempre quería ser la que mejor leía. Cuando mis compañeros se habían leído una de las cartillas yo me había leído cuatro. Siempre he tenido afán de esfuerzo y superación. Ganas de aprender…¿Cómo era mi vida? Mis padres te dirían que siempre en su habitación estudiando. Porque es lo que me apasiona, lo que siempre me ha gustado. Pero tengo amigos y una vida de acuerdo a mi edad. Pero si he tenido tiempo, tiempo extra, siempre lo he dedicado a estudiar.

¿Cuántas horas estudiaba al día?
Cuando estudias medicina generalmente estudias siete horas diarias. Para preparar el MIR hay gente que llega a estudiar 10 horas al día, pero me parecían excesivas. En torno a ocho, nueve horas es lo que yo estudié. Ahora estoy finalizando dos másteres, que yo sí que los he hecho….[risas]

¿Qué podemos hacer para que nuestro sistema circulatorio esté mejor?
Todavía no se ha demostrado que el cáncer a nivel hematológico esté influido por los modos de vida. Por desgracia todavía no sabemos qué es lo que provoca este tipo de tumores. Generalmente se asocian a mutaciones genéticas. Entonces no te puedo decir que no comas esto o lo otro, o no hagas esto…

Es importante donar sangre para luchar contra las enfermedades hematológicas. Animo a toda la gente a hacerlo. También pueden ser donantes de médula ósea porque hoy basta con dar una muestra de sangre, y si en algún momento se necesita que dones para una persona se emplean técnicas no invasivas.

¿Usted cree que su condición de mujer le ha supuesto dificultad?
Tengo que decir que no. De hecho, si tú entras a una facultad de medicina el 90% de los alumnos son chicas, así que prácticamente no hay ese machismo o esas diferencias por ser mujer. En el servicio de hematología donde trabajo mi jefe es varón y todas las demás somos chicas y todos trabajamos fenomenal. Pero el género para mí es indiferente mientras sea una persona trabajadora.

¿Cuál va a ser su próximo objetivo?
Conseguir un trabajo estable. Seguir investigando con el fin de que haya mejoras en los tratamientos de quimioterapia. La inmunoterapia va a ser el tratamiento del futuro para estos pacientes, porque va a ir dirigido a dianas específicas para sustituir la quimioterapia.

¿Le gustaría quedarse en el Henares?
Sí. Somos gente joven y proactiva. Es un hospital que está en crecimiento y se pueden hacer muchas cosas. Creo que en un futuro podremos tener una planta para pacientes oncológicos, sería una de mis metas.

No hay comentarios

Dejar una respuesta