Es el primer cambio llevado a cabo en casi 30 años. Se busca un modelo más igualitario, funcional y eficiente.

El pasado 16 de marzo el Partido Popular de Coslada afirmaba en un comunicado que el PSOE y Somos Coslada tenían un pacto secreto, no escrito. Y que lo habían escenificado en el pleno sacando adelante una modificación del RPT.

La Relación de Puestos de Trabajo (RPT) es el organigrama que rige el Ayuntamiento. Los cargos, las áreas, las responsabilidades y en general toda su estructura.

El RPT del Ayuntamiento de Coslada es de los años 80, en tiempos de Huélamo. Un mecanismo de 30 años que necesitaba engrasar y ajustar sus engranajes para curarse de un funcionamiento con desfases, contradicciones y carencias.

Áreas sin responsable, funciones diferentes al puesto o confusión de jerarquías entre las diferentes áreas son algunas de las averías que aquejan al Ayuntamiento.

El cambio del modelo se votó a favor gracias a los votos de PSOE, Somos, ARCO y el ex concejal de Ciudadanos Manuel Martín. Votaron en contra el Partido Popular y los ex tres concejales de IUCM. Ciudadanos se abstuvo.

Macarena Orosa, concejala de Hacienda de Coslada
Orosa en la sala de prensa del Ayuntamiento.

Explicó en el pleno la responsable del nuevo organigrama, la concejala de Hacienda Macarena Orosa, que hay que adaptar el RPT a la situación actual. “Dotar al Ayuntamiento de un organigrama más actualizado, una estructura para que sea más funcional, más racional e igualitaria”. “Una estructura moderna y eficiente que dé mejor servicio público”.

El modelo presentado es el producto de los encuentros con los diversos representantes de cada área. Un año y medio de trabajo en el que han participado también los sindicatos.

La primera fase ya está en marcha. Se crearán nuevas plazas (dos en esta legislatura destinadas al funcionamiento del teatro municipal), variarán las denominaciones de los puestos y se crearán nuevos departamentos.

También se quiere mejorar los sistemas de movilidad, en las funciones y entre diferentes áreas para facilitar la política de traslado, una de las peticiones más solicitadas por los empleados públicos de la casa consistorial.

Los cambios afectarán a un total de 30 trabajadores. No supondrán más gasto que el que actualmente tiene, según explicó la concejala.

Discrepancias
No lo veía el modelo de forma tan clara el ex concejal de IUCM Pedro San Frutos. Cree que la nueva disposición solo resuelve problemas puntuales. Que un cambio de nombre del tipo “jefes administrativos” a “jefatura administrativa” no resuelve ningún problema.

San Frutos apuntó que algunos de los cambios conllevarán un gasto económico, como el de la renovación de algunos puestos, que adquirirán nuevas responsabilidades. Por último dijo que este tipo de cambios en el modelo deberían haber sido objeto de un mayor debate.

Desde el Partido Popular, Francisco Becerra fue crítico con que un cambio de esta magnitud se lleve a cabo tras 22 meses de legislatura. El concejal de personal popular criticó que no se aportase información sobre el gasto de las fases, cuándo van a finalizar o a quién van a afectar.

Los Populares de Coslada consideran “temerario” aprobar una propuesta que “no establece una estrategia de recursos humanos”.

Tampoco comparten el criterio utilizado por el gobierno local “y sus cómplices” de poner en funcionamiento el nuevo teatro municipal con tan solo dos puestos de trabajo. Para los populares cosladeños, “una infraestructura de esas características solo tienen dos formulas de gestión, y la planteada por el gobierno local, no es ninguna de ellas”.

El portavoz popular Raúl López fue el más vehemente con el cambio de modelo. Recriminó que hicieran el cambio ahora porque “hay dinero” y fue reprendido por su actitud directa por el alcalde-presidente del pleno con un fraternal “señor López respire un momento, a veces temo por su salud”.

Llegó la intervención de la portavoz de Somos Coslada, Virginia Robles. Destacó que los sindicatos estaban a favor del cambio de organigrama y del informe favorable del interventor.

Robles explicó que Somos Coslada “seguirá trabajando con el equipo de gobierno”. “Seguiremos haciendo propuestas”. “Hay que ser más eficientes y con la información que ya tenemos sacar adelante la modernización de la plantilla del Ayuntamiento”.

El gobierno local quiere que en este 2017 se finalice la implantación de la primera fase. La segunda fase ya está en marcha pero habrá de contar con el beneplácito del pleno. Será el turno de actuar en áreas como contratación, servicios sociales o igualdad, donde aún quedan cosas por revisar, según ha explicado Orosa.

Preguntados por el supuesto pacto tácito entre PSOE y Somos Coslada, los primeros niegan rotundamente su existencia. Y los segundos se sorprenden de que, dadas las relaciones actuales, pudiese llegar a haber algún trato.

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.