Entrevistamos a Inés Juste, consejera delegada del Grupo Juste incluida en la lista de las Top 100 mujeres líderes de 2016.

Inés Juste, presidenta GRUPO Juste

Inés Juste, consejera delegada del Grupo JUSTE, fue incluida en la lista Top 100 mujeres líderes en 2016, un nombramiento que recibió con “honor” y “responsibilidad”. Se define como extrovertida y sociable, conciliadora, afable y cercana. Destaca su actitud natural positiva, segura, con carácter y de firmes valores.

Grupo JUSTE es un referente nacional de la industria farmacéutica afincada en Coslada y fundada en 1922, pero sobre todo, es una empresa familiar de cuarta generación que fundó su bisabuelo, el doctor Rafael Juste, aunque ella es la menor de sus tres hermanos varones. También es la presidenta de Adefam, una asociación de casi 100 empresas familiares que fomenta el desarrollo de los valores de la empresa familiar en la región. Está casada y tiene dos hijos, “el pilar de su vida”, aunque reconoce que la conciliación como mujer y madre trabajadora “no resulta sencilla”.

Es usted presidenta del Gobierno, ¿qué es lo primero que hace?
Un buen gestor al frente del gobierno de cualquier país sería una garantía de éxito. Definir una estrategia a largo plazo, establecer y priorizar unas medidas concretas en base a un presupuesto para lograr unos objetivos claros en tiempo y forma es algo que en este país hacemos muchas personas, primero en nuestros hogares y luego en las empresas, sin necesidad de politizar o imponer unas ideologías, sino gestionando con eficiencia los recursos y las necesidades, logrando la cuenta de resultados esperada.

¿Cómo sería su día perfecto?
Intento cumplir todos los días con las responsabilidades en el trabajo y con mi familia, encontrando tiempo para disfrutar plenamente de mi faceta profesional y personal.
Creo que la clave en los dos entornos ha sido común, ya que tanto en casa como en la empresa tengo la fortuna de contar con excelentes personas que lo facilitan.

Tiene usted 40 años. ¿En qué momento se encuentra?
Considero que en todas las etapas de la vida, a los 30, 40, 50,.. debemos marcarnos objetivos. Intentar ser fiel a lo que uno cree y a sus valores. Y lo más importante, buscar la felicidad en lo que uno hace.

Creo que me encuentro en un gran momento personal y profesional, primero porque aunque con mucho esfuerzo y responsabilidad y con gran ayuda por parte de mis hermanos y familia, hemos mantenido un legado empresarial y, segundo, porque tengo dos hijos maravillosos, cuyas personalidades se están forjando y a través de los cuales aprendo día a día.

Háblenos de sus hijos, ¿en qué pone especial cuidado?
En su enseñanza integral como persona. Les educamos en los valores tradicionales, los mismo que nuestros padres y abuelos nos enseñaron. Consideramos que la responsabilidad, el esfuerzo, el espíritu de sacrificio, la generosidad, el respeto, la honestidad, la actitud vital y positiva,… determinan un carácter y definen una personalidad, por lo que cuidamos no solo su educación académica sino la humanística, siendo buenas personas que se ocupen y preocupen de su entorno, intentando construir con humildad un mundo mejor.

Sabemos que da especial importancia a la familia ¿Trabaja demasiado?
Trabajo mucho, si, pero no es una cuestión de horarios, sino de disciplina y organización.
Mi familia es el pilar de mi vida y, afortunadamente, dispongo de ayuda logística para organizarme, aunque la conciliación como mujer madre y trabajadora no resulta sencilla.

Por ello, nuestra compañía ayuda a conciliar y facilita a todos los empleados que se desarrollen plenamente como personas, tanto en el trabajo como en su vida personal. Con responsabilidad y trabajando por objetivos, se puede lograr y predicamos con el ejemplo.

Inés Juste, presidenta Grupo Juste
Inés Juste es la menor de los cuatro hermanos.

Sin temor a presumir, ¿cuál es la última meta que ha alcanzado?
Hay muchas metas en la vida y he tenido la fortuna de cumplir muchas de ellas gracias a los valores que mi familia me ha inculcado: el esfuerzo, la constancia, el trabajo, la superación,… y me siento muy orgullosa de mi faceta como madre, hija, hermana, amiga… porque me han permitido desarrollarme plenamente como persona y me siento muy orgullosa de todos ellos.

Entrando en el terreno de la mujer trabajadora me veo en la obligación de destacar la responsabilidad que tengo al frente de Grupo JUSTE, una compañía familiar que se constituyó hace casi 100 años y donde mis hermanos y yo misma representamos a la cuarta generación, algo que sólo sucede el 1% de las ocasiones, ya que la mayor parte de las empresas familiares no superan la segunda línea generacional.

Sea sincera. ¿Qué espinita no ha conseguido quitarse aún?
Estoy orgullosa de haber podido cumplir muchas metas y espero poder seguir haciéndolo, en el ámbito profesional, por ejemplo, llevar a la compañía a la quinta generación familiar. Seguir estableciendo un modelo empresarial sostenible que permita que las 110 familias que a día de dependemos y trabajamos en Grupo JUSTE sigamos siendo referentes en el mundo de la Salud y mejorado la vida de los pacientes.

¿Y en casa? ¿Qué le falta por hacer?
En casa, como en el empresa, hay que esforzarse cada día por superarse, por ser mejor persona, por apoyarse y por crecer, disfrutando del calor de la familia y haciendo que nuestros hijos el día de mañana se sientan orgullosos de su vida personal, familiar y profesional. Es un buen reto, ¿verdad?

¿Y el último logro doméstico?
La cocina. Es una faceta que no he podido desarrollar demasiado por mis responsabilidades empresariales y que últimamente estoy explorando. Además, se está convirtiendo en una actividad que hacemos en familia y que no sólo enseñamos a los niños a que sean autosuficientes sino que nos divierte.

Fue usted como cooperante a Angola, ¿por qué?
Mi marido, Fernando, era director financiero en una importante ONG y un año decidimos que teníamos la necesidad de ayudar más de cerca a otras personas, por lo que dejamos nuestros trabajos de despacho y reuniones para irnos como cooperantes a Angola, un país en guerra con enorme pobreza y tasas de mortalidad infantil muy altas. Era un reto irnos a vivir allí y trabajar duro para lograr financiación para todos los proyectos que había que poner en macha: construir pozos para tener agua potable, enseñarles técnicas y agricultura para que pudieran ser autosuficientes, edificar escuelas para que los niños pudieran aprender, levantar hospitales y campamentos para que los médicos pudieran sanarles de enfermedades que en el otro lado del planeta llevaban años erradicadas… fue una de las mejores experiencias vitales que hemos tenido la suerte de compartir, una etapa de mucha crudeza, pero de grandes satisfacciones por los avances que conseguíamos. La sonrisa de los niños que no tenían nada y disfrutaban de cada pequeña cosa, era un aprendizaje constante

¿Hillary Clinton o Michelle Obama?
Con las dos o con cualquier persona que represente lo que admiro: la ética, la responsabilidad, el afán de superación, la actitud positiva o la cooperación, solos no llegamos a nada, necesitamos a los demás. Creo que las dos, cada una en su medida, han fomentado alguno de estos valores.

¿Qué opina de Melania Trump?
No tengo criterio para poder opinar objetivamente y me gusta ser respetuosa con las personas, pero considerando la imagen pública que se ha proyectado creo que no compartimos los mismos valores.

¿En qué situación se encuentra la mujer de hoy?
Creo que la sociedad ha avanzado mucho pero sigue habiendo muchas cosas por hacer. Afortunadamente, existe la conciencia de la diferencia y eso facilita seguir mejorando. Seguramente nuestros hijos y las próximas generaciones serán más tolerantes, por lo que quiero pensar que realmente existirá la igualdad, no la imposición del hombre o de la mujer sino la equivalencia, que me gusta más como concepto porque representa la diferencia aceptada y respetada, ya que todos somos iguales, pero distintos.

Junto al machismo, ¿qué otros problemas aquejan la mujer hoy?
Creo que los mismos que el hombre, los problemas importantes de la humanidad son universales: la injusticia, la desigualdad, la intolerancia, la imposición de ideales por la fuerza bruta…

Mujer, madre y profesional. ¿Lo tienen ustedes más difícil?
Yo creo que hoy en día todos lo tenemos más difícil, hombres-padres y mujeres-madres. El mundo y la sociedad cada día nos exige que seamos perfectos, madres y padres perfectos, trabajadores-trabajadoras perfectos,… y eso, seamos sinceros, no es posible. Debemos ser honestos con nosotros y reconocer que no lo somos, aceptarnos y esforzarnos por poder mejorar cada día, disfrutando plenamente de cada faceta de nuestra vida, balanceando nuestras vidas familiares y profesionales y enseñando a nuestros hijos a que sean imperfectos pero completos.

La joven ejecutiva durante su viaje de cooperación a Angola.

En Grupo Juste dan ustedes especial relevancia a los valores. ¿Son importantes?
Son nuestro pilar, ya que sobre ellos fundamentamos nuestra gestión.

Los valores del Grupo Juste responden a la consistencia profesional de sus orígenes. Los valores humanos son indisociables de los profesionales para cada persona que decide desarrollar su proyecto profesional en esta compañía. Este conjunto de valores se refleja en nuestra política de Recursos Humanos, que presentamos a cada nueva persona que se incorpora al Grupo.

Este año, además, nos han otorgado un premio como Empresa Saludable 2016, reconociendo nuestra cultura, las políticas y las buenas prácticas de cuidado a las personas. Algo sobre lo que sustentamos la gestión de nuestra compañía.

¿Cuáles son aquellos que usted siempre lleva consigo?
Ética. Responsabilidad. Afán de superación. Actitud positiva. Cooperación (solos no llegamos a nada, necesitamos a los demás).

¿Opina a favor de la paridad o del talento?
Sin ninguna duda, creo en la diversidad, en el talento con mayúsculas, universal y diverso, sin género, asociado a la habilidad para desarrollar el mejor trabajo. Es más, creo en los equipos mixtos, tanto en paridad como en conocimientos y disciplinas, ya que eso fomenta puntos de vista distintos, pero complementarios.

Pregunta trampa sobre paridad. ¿Qué cifras maneja el Grupo Juste?
Me siento muy orgullosa de nuestros indicadores, ya que aunque nuestro sector es de carácter industrial y es tradicionalmente un mundo donde siempre ha primado el talento masculino, nosotros somos una excepción, ya que el 40% de las personas de la compañía son mujeres.

Respecto al equipo ejecutivo, que incluye puestos de dirección, gerencia y gestión de equipos, el 60% somos mujeres.

Realmente, y aunque tengamos varias mujeres al frente de varios departamentos (la dirección de producción, la gerencia de control de calidad, la gerencia de seguridad y salud,…), como decía antes, buscamos el talento universal.

Siguiendo esta línea. ¿Cuántos cosladeños trabajan en su empresa?
Coslada es una ciudad muy importante para nosotros, ya que nos instalamos en el año 1962 y aquí seguiremos. Nos sentimos cosladeños al 100%.
Somos una compañía muy estable, ya que la mayor parte de los profesionales que se incorporan a nuestra compañía se jubilan con nosotros. La edad media de permanencia ronda los 25 años pero tenemos personas que llevan 40 años trabajando en Coslada. De hecho, algo más del 32% de las 110 personas residen en Coslada o San Fernando, aunque si nos referimos al Corredor del Henares, llegamos al 50%.

Cuéntenos su primer recuerdo de Coslada.
La planta química que tenemos en Coslada se construyó en 1962, complementando la primera factoría que tuvimos en la zona de Ventas. Yo no había nacido pero tengo recuerdos de venir de pequeña con mi padre y hermanos cuando fabricábamos complementos hepáticos y antibióticos. Recuerdo que todo me parecía muy grande.

¿Vive usted aquí?
No, vivo muy cerca de Coslada, pero más próxima a Madrid. En cualquier caso, como te decía antes, me siento de Coslada y participamos del municipio siempre que podemos.

Hacen ustedes una labor destacable en los Premios de Educación locales. ¿Por qué se implicaron en los premios?
Muchas gracias. Sí, tenemos un compromiso importante con Coslada y con la educación.
En el Grupo JUSTE consideramos que las compañías tenemos la responsabilidad de aportar valor, y valores, a nuestros accionistas, empleados y al conjunto de la sociedad, por lo que promulgamos una cultura que nos permita desarrollar nuestro papel como motor de cambio global, no solo a nivel económico, sino como generador de bienestar social.

Uno de los objetivos de nuestros Programas de Responsabilidad Social Corporativa va focalizado a la educación, ya que supone brindar la oportunidad a los niños y niñas para desarrollar todo su potencial, lo que tiene consecuencias de largo alcance sobre su futuro.

Por tercer año consecutivo, apoyamos la labor docente de los centros educativos de Coslada y el esfuerzo y la superación de todos estos niños y niñas. En estos tres últimos años hemos dedicado 30.000 euros y becado 72 proyectos educativos. Un pequeño gesto para contribuir a la mejora de la educación para un futuro mejor que es posible gracias al trabajo de todas las personas que trabajamos en nuestra compañía.

Recomiéndenos un libro.
Un pacto de amor, de Anna Ferrer, viuda de Vicente Ferrer (Los fundadores de la Fundación Vicente Ferrer, en la India).

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